Madrid no es su palco VIP, la campaña de Más Madrid para arrancar el curso y en mayo decir Chao, pescao a Ayuso y Almeida

  • Las portavoces de Más Madrid Mónica García y Rita Maestre han presentado esta campaña en la que ponen sobre la mesa una cuestión: ¿Para quiénes gobiernan Ayuso y Almeida? a la vista de sus agendas, aticazos y cerca de 500 millones en la F-1, no para la gente normal, no para la mayoría de la gente
  • Un palco VIP expresa muy bien cómo gobierna la derecha en Madrid: acceso preferente, un espacio acotado y separado del resto, una vista privilegiada de lo que pasa abajo. Al palco VIP se entra por invitación, no por derecho
  • Y la Fórmula 1 y el ático de Ayuso son ejemplos muy claros del modelo de ciudad, de cómo y para quién gobierna el PP en Madrid. Mientras beben champán en los palcos, miles de familias no pueden pagar un alquiler, las educadoras infantiles llevan cinco meses en huelga por un salario digno, o la vuelta al cole en Madrid es la más cara de toda España
  • Esta es la razón de la campaña Madrid no es su palco VIP, con la que iniciamos el curso, para cambiar el modelo del PP y para que Madrid sea más asequible y vivible. Vamos a dejarnos la piel para que el próximo mes de mayo digamos Chao, pescao a Ayuso y Almeida

Rita Maestre y Mónica García han presentado la campaña Madrid no es su palco VIP

Madrid, 7 septiembre 2026
La pregunta es muy sencilla, ¿para quiénes gobiernan Ayuso y Almeida?, si hacemos caso a sus agendas y prioridades y a cómo gastan el dinero público, está muy claro. Lo mismo que si hablamos del ático y de la Fórmula 1, casos paradigmáticos -y no los únicos- del modelo de ciudad del PP: el de los aticazos y los palcos VIP para unos pocos, mientras la inmensa mayoría de las vecinas y vecinos se queda sin servicios públicos, va como sardinas en lata en el bus y el metro, hace cola y paga de más en todo. Pero las portavoces de Más Madrid Mónica García y Rita Maestre también lo tienen muy claro, Madrid no es su palco VIP, ni de Ayuso ni de Almeida ni del PP. 

Es el lema de la campaña que Maestre y García han presentado hoy, con la que arrancamos el curso y que va a ser hilo conductor de nuestro trabajo hasta el 23 de mayo de 2027, cuando nosotras digamos Chao, pescao a Almeida y a Ayuso. Porque Madrid es para quien vive y trabaja aquí. La campaña estará acompañada de varias acciones, lonas, movilización vecinal…

Un palco VIP es una imagen que expresa muy bien cómo gobierna la derecha en Madrid: acceso preferente, un espacio acotado y separado del resto, una vista privilegiada de lo que pasa abajo. Al palco VIP se entra por invitación, no por derecho.

Y esto es exactamente lo que representa la Fórmula 1 de Almeida: un circuito, unos palcos, una fiesta para unos privilegiados, mientras el resto de la ciudad la mira pasar desde fuera y paga la factura. Porque esta fiesta la pagamos todos. Nadie la ha pedido. Ningún vecino de Madrid se ha manifestado pidiendo un circuito de carreras. Pero ahí está, es la prioridad número uno de este Ayuntamiento. 

Cualquier madrileño sabe lo que tarda en acabarse una pequeña obra en una acera en su barrio y la velocidad a la que se trabaja en el circuito, ha detallado la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento. Cualquier vecino sabe que la parcela para su centro de salud lleva siendo un solar sucio más de 10 años y que este circuito se ha construído en menos de seis meses. 

El coste de oportunidad

Y lo que iba a ser a coste cero, “ni un euro” de las arcas públicas, lleva ya casi 500 millones de euros -ha subrayado Rita Maestre- entre los 200 que ha van en el circuito, que es más del doble de lo que invierte Almeida en vivienda pública;  los 277 millones por los derechos de la F-1 durante 10 años, los más de cuatro millones a través de Madrid Destino…, suma y sigue. 

Mientras se dedica presupuesto, tiempo y prioridad política a este proyecto, la sanidad pública madrileña pierde recursos y la atención primaria colapsa. Mientras beben champán en los palcos, miles de familias no pueden pagar un alquiler en esta ciudad o las educadoras infantiles llevan cinco meses en huelga por un salario digno, o la vuelta al cole en Madrid es la más cara de toda España. 

El dinero, el tiempo y el suelo no son infinitos. Cada euro y cada minuto que se dedican a la Fórmula 1 es un euro y un minuto que no van a lo que de verdad necesita Madrid. Porque esto es lo más importante: no se trata de otro caso de corrupción del PP de Madrid, es un modelo de ciudad que nos afecta a todos.

El ático de Ayuso 

Por su parte, Mónica García ha denunciado que el aticazo de lujo, comprado con el dinero de todas y todos, es “el escándalo más obsceno” que hayamos tenido en Madrid, y eso que llevamos tres décadas de escándalos del PP. Un escándalo económico para financiar el tren de vida de la presidenta Ayuso, político por las mentiras que han venido después, y escándalo moral, porque mientras ella va de lujo en lujo, miles de personas no pueden acceder a una vivienda, ni a un alquiler porque ha aumentado un 103%,. 

Mientras la gente tiene que hacer malabares para llegar a fin de mes, Ayuso vive cada vez mejor a costa de Madrid y los madrileños viven cada vez peor por culpa de Ayuso. Es que el ático de Ayuso cuesta más que todo lo que ha gastado el Ayuntamiento de Almeida en becas para escolarizar niños en escuelas infantiles .

Su ritmo de vida

Todos estos ejemplos hablan muy claro de otra cosa: de un ritmo de vida. De la distancia entre el suyo y el de la gente normal, de los millonarios y los amigos del PP o el de las familias trabajadoras.

Mientras miles de personas esperan durante meses por una cita médica, ellos siempre tienen pase VIP, siempre se saltan la cola. Mientras la gente con treinta y tantos años sigue compartiendo piso porque no puede pagar uno solo, ellos van de ático en ático.

La distancia es cada vez más grande. No es casualidad. Es la consecuencia directa de un modelo de gobierno que ha decidido que Madrid se mide por los millones que se pueden ganar aquí especulando, por los turistas que trae o por los titulares que produce, no por si sus vecinos pueden vivir en ella con dignidad. 

Un Madrid que presume de récords turísticos y grandes eventos mientras a quienes lo levantan cada día cada vez les cuesta más vivir en su barrio.

Madrid no es un palco VIP. No vamos a tolerar que sigan pegándose la vida cañón a costa de las familias trabajadoras y de las clases medias que cada vez sufren más para llegar a fin de mes en una ciudad que cada vez es más cara. /