¿Por qué es importante apoyar a las educadoras infantiles?
Las educadoras de escuelas infantiles son las profesionales que garantizan, día a día, los derechos de los niños y niñas menores de tres años durante toda su jornada escolar. Su trabajo es acompañar el desarrollo más crítico de la vida humana, el que ocurre entre los 0 y los 3 años, con una dedicación, preparación y compromiso excepcionales.
Y sin embargo, lo hacen en condiciones que rozan lo imposible: una educadora para ocho bebés. Una educadora para veinte criaturas de dos años. Por 1.200 euros al mes.
Hoy, estas profesionales han dicho que no pueden más. Desde el 7 de abril de 2026 mantienen una huelga indefinida en Madrid, reclamando lo que es justo:
Pasar de los 1.230 € actuales a 1.518 € desde septiembre de 2026. Almeida y Ayuso pueden hacerlo posible sacando urgentemente nuevos contratos.
Porque atender a veinte niños y niñas de dos años en solitario no es pedagógico ni humano.
En todos los centros sostenidos con fondos públicos: para que ninguna educadora esté sola ante tanta responsabilidad.
¿Qué es una caja de resistencia y porqué importa?
Sostener una huelga indefinida tiene un coste enorme: el salario que deja de cobrarse cada día de paro. Históricamente, lo que ha hecho posible que las huelgas duren lo suficiente para lograr cambios reales ha sido la solidaridad económica colectiva, canalizada a través de las llamadas cajas de resistencia.
Una caja de resistencia es un fondo común al que cualquier persona puede contribuir, y del que se nutren las trabajadoras en huelga para poder sostener económicamente su lucha sin verse obligadas a rendirse antes de tiempo. Sin ella, la presión económica hace que muchas huelgas se rompan por agotamiento, no por falta de razón.
Las educadoras infantiles en huelga en Madrid tienen la suya. Y necesitan que la llenemos entre todas.
¿Cómo puedes apoyarlas?
Cada día de huelga es un día sin sueldo para una trabajadora. Puedes apadrinar o amadrinar una o varias jornadas haciendo un Bizum, transferencia o ingreso en la caja de resistencia del Sindicato de Enseñanza de la CGT:
Cada firma cuenta y visibiliza el respaldo social a sus demandas justas y necesarias.
Cada miércoles, ponte una camiseta amarilla para ir al colegio o al trabajo. Un gesto sencillo que hace visible la lucha y suma presencia en la calle.
Sigue y participa en las concentraciones y acciones convocadas por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles. Tu presencia es apoyo directo.
Las educadoras infantiles cuidan de lo más valioso.
Es hora de que la sociedad cuide de ellas.
